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martes, 2 de septiembre de 2014

El Monstruo de la Corrupción: 4 propuestas para combatirlo

Publicado el 28/08/2014 Leé la propuesta de LyP para reforma de la Justicia: http://bit.ly/1Bxo6oo ¿Somos todos los argentinos corruptos? ¿Existen formas de reducir la corrupción en Argentina? Mirá y compartí esta animación de la LyP que responde esas preguntas. GUIÓN ORIGINAL: Agustín Etchebarne EDICIÓN DE CONTENIDO: Candelaria de Elizalde, Delfina Agostino, Michel Ibarra, Mercedes Colombres REVISIÓN TÉCNICA: Aldo Abram, Iván Cachanosky, Manuel Solanet LOCUCIÓN: Marcelo Vincent DISEÑO: Marquitos Farina DIRECCIÓN Y ANIMACIÓN: Martín Muerza (http://martinmuerza.com.ar) Categoría Activismo y ONG Licencia Licencia estándar de YouTube
FUENTE: Publicado en Fundación Libertad y Progreso (LyP)  - https://www.youtube.com/watch?v=H8UwV0JdGLY

El Poder de la Palabra: Entrevista a Martín Simonetta.

Publicado el 01/09/2014 "ESTAMOS VIVIENDO CON LO PUESTO MAS QUE CON LO NUESTRO, ES LAMENTABLE CUANDO PODRIAMOS CRECER INTEGRADOS A LA ECONOMIA GLOBAL". Entrevista a Martín Simonetta, Presidente Fundación ATLAS 1853. Categoría Noticias y política Licencia Licencia estándar de YouTube
FUENTE: Facebook de Martín Simonetta - https://www.youtube.com/watch?v=0vKVgqqQ_JM#t=55

Martín Simonetta es profesor titular de Economía Política I en la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES), y de Economía Mundial, Economía Argentina y Principios de Economía en la Cámara Argentina de Comercio (CAC).
Es licenciado en Relaciones Internacionales (Universidad del Salvador, Buenos Aires) y Magister en Política Económica Internacional (Universidad de Belgrano, Buenos Aires). Ha realizado un Posgrado en Psicología Positiva (Fundación Foro para la Salud Mental).

El gobierno que mejor gobierna

ImagePor Bill Bonner
Recién terminamos agosto, un mes de poca actividad bursátil por las vacaciones, así que utilicemos nuestro tiempo para analizar tendencias mayores.
La semana pasada hablábamos del engaño japonés. Muchos se esfuerzan en entender la economía y los mercados de una manera simple y definitiva. Han preparado sus gráficos y hecho sus pronósticos, pero al final el engaño se destapa.
Los cementerios y los manicomios están llenos de estos economistas. Porque en economía no importa cuánto creas saber; siempre hay mucho más que uno desconoce.
Por ejemplo, nos preguntamos por qué existe un sistema de seguridad social en Estados Unidos. Si el gobierno es realmente el ente parásito que creemos que es, ¿por qué se preocupa de establecer un sistema de pensiones que, en apariencia, es benévolo y que ahora disfruta de la aprobación de la mayoría de los estadounidenses (sobre todo de aquellos con más de 65 años)?
¿Es posible que un gobierno moderno y democrático sea una institución diferente, diseñado por y para el beneficio de la gente gobernada? ¿Representa esto un progreso real de la humanidad?
La respuesta a la que llegamos es que sí, pero con matices.
La civilización (incluyendo las reglas y costumbres que asociamos a los gobiernos modernos y democráticos) hace posible el comercio y la iniciativa privada. Esto permite a las personas acumular más riqueza, lo que a su vez, permite construir nuevas y mejores armas.
Los gobiernos menos civilizados (dictaduras, países comunistas, Corea del Norte, la Alemania nazi, Cuba) van rezagados. La civilización triunfa porque paga.
Gobiernos más modernos, más o menos consensuados y más o menos participativos, con derechos a la propiedad más o menos respetados y más o menos predecibles, parecen haber evolucionado con una potencia de fuego mayor, y esta potencia de fuego cuesta dinero. Cuanto más libre (y más civilizada) sea una economía, más armas es capaz de producir.
Como Thomas Jefferson, o tal vez Henry David Thoreau, observó hace mucho tiempo, "el mejor gobierno es el que gobierna menos".
La gente civilizada no quiere o necesita que les gobiernen demasiado. En su lugar, se las apañan y salen adelante. De hecho, cuanta mayor es la influencia del gobierno, menos capaces son de producir riqueza.
Esto deja poco margen de acción a los matones y abusadores, así que se dedican a crear programas como "la seguridad social", Obamacare y el Departamento de Seguridad Nacional en Estados Unidos, programas que parecen pensados en beneficio del ciudadano ordinario.
En lugar de ser una institución bárbara basada en la agresión y la fuerza, un gobierno no debe tener ningún otro cometido que no sea el de hacer las vidas de los ciudadanos mejores. Por eso tenemos a los bancos centrales.
Los bancos centrales, con la Reserva Federal estadounidense a la cabeza, consisten en un cártel de banqueros con el principal cometido de proteger y defender el derecho de los banqueros a ganar mucho dinero. ¿Han oído a Janet Yellen últimamente? Dice que está profundamente preocupada por el desempleo, cuando en Estados Unidos apenas alcanza el 10 por ciento.
La mayoría del público cree que un gobierno moderno es realidad un gigantesco programa asegurador: los protege, los defiende, paga sus cuidados sanitarios, les da ayudas durante sus vidas laborales y cuando se jubilan los mantiene con una pensión.
Y lo más importante, los halaga. Les convence de que son los que de verdad toman las decisiones, los capitanes de una civilización superior, los ciudadanos de un país imprescindible sin el cual la luz del mundo se extinguiría.
Pero hay un gran problema en este modelo. El negocio protector del gobierno puede estar respaldado por la fuerza, pero depende del apoyo de los votantes. Los votantes quieren más y más beneficios, y no les preocupan mucho los aspectos financieros.
El modelo sólo funciona mientras la economía y crédito se expanden. Cuando esto se detiene, el sistema colapsa.
Saludos, Bill Bonner.
Bill Bonner es fundador y presidente de Agora Inc., con sede en Baltimore, Estados Unidos. Es el autor de los libros "Financial Reckoning Day" y "Empire of Debt" que estuvieron en la lista del New York Times de libros más vendidos.
FUENTE: Publicado en Inversor Global - Newsletter semanal - Enviado por mail

Esta noticia es muy vieja

ImagePor Diego Martínez Burzaco
Anticiparse puede ser el mejor de los negocios. Y la realidad lo demostró una vez más...
Al momento que estoy escribiendo esta columna, prácticamente no hay actividad bursátil, los mercados están calmos y los inversores expectantes. Es lógico.
Las bolsas de Wall Street estuvieron cerradas el lunes por el feriado del Día del Trabajador y cuando allí no hay actividad, el mundo financiero descansa.
Sin embargo, el capital no tiene respiro en busca de nuevas oportunidades. Así funciona la rueda. Cuando se agotan las perspectivas de buenas rentabilidades en un mercado, rápidamente se buscan alternativas que prometan ganancias extraordinarias en otro.
Es así como migra el capital de un lugar a otro, sin descanso.
Una parte importante de este proceso son los analistas de mercado. Trabajan día y noche en busca de nuevas oportunidades para hacerles llegar a sus clientes.
Y cuando realmente encuentran una idea deslumbrante, la hacen circular por medio de comunicaciones especializadas en inversiones.
Así se crea el "momentum" y se posicionan ciertas tendencias de mercado. Y no debe sorprendernos de que las recomendaciones de nuevos analistas se adicionen a la de los anteriores, haciendo el ciclo mucho más virtuoso.
Hasta acá todo muy lindo y emocionante. Y seguramente le dé hasta ganas de invertir en estos activos recomendados que prometen grandes retornos.
¿Pero nunca se preguntó qué hubiera pasado con estas recomendaciones de haberlas incorporado un tiempo antes a su cartera de inversión?
Seguramente la satisfacción sería mucho más grande para sus ahorros.
Déjeme compartir con usted la siguiente noticia central que salió publicada recientemente en la primera plana del portal financiero CNBC:

"El sentimiento del mercado gira de Europa hacia los Mercados Emergentes", postula la noticia.
Si usted sigue con frecuencia esta columna, no debería sorprenderse. Es más, seguramente el titular de CNBC le parecerá que es una noticia muy vieja.
El 18 de febrero último, en "Alguien se equivoca con estos mercados" dejé en clara mi posición sobre la oportunidad que representaban los mercados emergentes.
Mi intuición me señalaba que el castigo a estos activos había sido absolutamente excesivo y que en términos relativos las cotizaciones eran irrisoriamente bajas.
Sin desconocer la desaceleración de estas economías, la tendencia de fondo seguía intacta. Estos países están llamados a ser los que conduzcan, conjuntamente con Estados Unidos, el destino del crecimiento global en los próximos años.
Su peso relativo en la economía global comenzará a crecer exponencialmente hasta superar en PBI a los países desarrollados para el año 2025.
Considerando solamente esto, era claro que las cotizaciones de las acciones emergentes estaban desconectadas con la potencialidad de sus economías.
Y finalmente el mercado habló...

Desde mi columna a la fecha, el ETF de Mercados Emergentes (NYSE: EEM)subió un 14,7%, o el equivalente al 29,4% anual.
Si pudo aprovecharlo, lo felicito.
En caso contrario, aléjese del ruido de las noticias y trate de ver las tendencias de fondo al momento de diagramar una estrategia de inversión.
Anticipación, anticipación y más anticipación...
De eso se trata.
Todo lo que rodea al mundo de las acciones está íntimamente relacionado con los ciclos económicos. Estos procesos se repiten sistemáticamente una y otra vez, con idénticos patrones de comportamiento que pueden ser analizados a la perfección.
Usted sabe que los mercados siempre están por delante de los acontecimientos económicos y es por eso que los inversores más inteligentes son los que logran anticiparse a los cambios de ciclo.
Ese poder de anticipación lo complementan con el timing perfecto para ejecutar inversiones que potencien sus retornos con el cambio de coyuntura que transitan.
Así es cómo se hace la diferencia.
Recuerde, es todo una cuestión de anticipación. A su lado en los mercados.
Diego Martínez Burzaco,
FUENTE: PUBLICADO EN INVERSOR GLOBAL- Newsletter semanal- Enviado por mail

lunes, 1 de septiembre de 2014

Pertinaz confusión.

Por Alberto Medina Méndez
Varias generaciones persisten en ese error que parece eterno. El desorden conceptual tiende a combinarse con la congoja que propone la coyuntura. Invariablemente, esa situación empuja a actuar, a ejecutar, como si esa postura rectificara los dislates del pasado. Es de gran utilidad pasar a la acción, pero no de cualquier modo. Jamás puede ser esa decisión más importante que definir previamente el rumbo a transitar.
Algunas sociedades deliran creyendo que lo relevante es hacer y que el resto es una cuestión menor, filosófica, abstracta y fundamentalmente intrascendente, sin comprender que nada valioso se puede lograr sin una inteligente y previa fijación de objetivos, sin esa vital claridad conceptual que orienta hacia un propósito. Recién allí el campo de la acción tiene algún sentido. Antes solo consigue dispersar las escasas energías que finalmente conducen a lugares inciertos muy distantes del sueño al que se aspira.
Es recurrente ver este escenario, no solo en la política sino también en la sociedad civil, en las instituciones y en personas que deambulan sin norte, entreteniéndose con maniobras irrelevantes que solo consumen tiempo.
La elección del itinerario es un proceso que puede llevar demasiado y que no necesariamente precisa convivir con la pasividad, pero si requiere de suficiente concentración, de un pormenorizado estudio, de un análisis lúcido y a fondo que permita aclarar los objetivos perseguidos para luego recién seleccionar las herramientas útiles que ayuden a tener el éxito pretendido.
Es allí cuando el sistema de ideas orienta y manda. La escala de valores y las convicciones profundas deben ser la guía irremplazable para no desbarrancar. No es igual ir al norte que al sur, sin embargo algunos siguen creyendo que lo primordial es hacer, no importa que, porqué, ni para qué.
Probablemente las angustias jueguen una mala pasada e inviten a hacerlo todo ahora, sin demasiado criterio. Es posible también que algunos ya no tengan paciencia porque sienten que no tienen fuerzas, que les quedan pocos años de sus vidas, y esperan ingenuamente, ver el resultado de sus ganas en un plazo breve. No han comprendido que las grandes transformaciones llevan tiempo, a veces mucho, y que suelen ser el resultado del complejo esfuerzo de grupos humanos que disponen de una visión aguda, integral, completa y no de intentos aislados caóticos.
Los países del mundo que han logrado triunfar en ciertas cuestiones específicas, se han tomado la tarea de pensar el futuro, de establecer con bastante precisión su horizonte, para recién luego de ese detallado análisis, empezar a diseñar la nómina de tareas a llevar a cabo para conseguirlo, no sin antes relevar las herramientas disponibles y sus posibilidades concretas de alcanzarlo, y así evitar caer en la desilusión que trae consigo el fracaso.
A riesgo de que algunos supongan que se les va la vida, es el momento de tomarse todo con más seriedad y menos improvisación. La salida a cada uno de los grandes problemas que enfrenta la sociedad contemporánea precisa de una previa delimitación del sendero a recorrer y de un razonable consenso acerca de hacia dónde dirigir todos los esfuerzos.
Habrá que serenarse, dejar de lado la infinita ansiedad que plantea trampas de modo permanente y tener la templanza suficiente para que antes de emprender el viaje se pueda determinar el destino pretendido con nitidez.
Si realmente se desean soluciones sustentables y dejar atrás largos años de frustraciones, hay que evitar caer en el zigzagueo interminable que muestra la historia reciente, que no es más que el producto de esa actitud espasmódica de arrancar constantemente hacia cualquier lado y suponer que se está perfectamente encaminado solo porque se hace algo o mucho.
Las sociedades repiten hasta el cansancio las mismas recetas y obviamente obtienen resultados similares. El ciclo se retroalimenta cuando después de haber fracasado, se hacen pequeños giros casi imperceptibles a esa ruta impropia, bajo la infantil pretensión de que esta nueva etapa será sustancialmente mejor, sin darse cuenta que solo han confirmado la dirección para hacer más de lo mismo, reiterando experiencias anteriores.
Es probable que se persista en insistir en este derrotero. Es posible que aún no se haya aprendido la lección. El habitual proceso de negación puede hacer creer que los descalabros son responsabilidad ajena por simples errores de implementación o la presencia de líderes ineficientes, sin registrar que el nudo del problema sigue siendo el incorrecto rumbo elegido.
No solo la clase política, sino fundamentalmente la sociedad, viene transitando esta senda plagada de equivocaciones. Cuando los disparates sirven como paso previo a la elección adecuada, los tropiezos son de gran utilidad. La tragedia actual es que, por ahora, esos errores son solo uno más en la larga lista de inagotables desaciertos, sin que se consideren los reales motivos que explican ese resultado, para finalmente atribuírselo a cualquier cosa que implique no asumir responsabilidades propias.
El gran desafío es reflexionar con grandeza, humildad y con la necesaria sensatez que la inocultable evidencia proporciona. Lo obtenido hasta aquí no es lo esperado. El resultado no es el pretendido. Es hora de renunciar al mal hábito de los incontinentes que quieren hacer lo que sea con tal de arrancar ya mismo, para tomar otra estrategia, detenerse el tiempo que sea necesario, analizar lo sucedido, observar críticamente el presente y cambiar drásticamente la dirección de los esfuerzos.
Está claro que el trayecto elegido no fue el adecuado. Se precisa mucho más que meros retoques para enderezar el rumbo y alcanzar los objetivos. El enorme primer paso que hay que dar es el de la incómoda autocrítica. Luego habrá que dibujar el nuevo norte y entonces encaminar las acciones hacia ese flamante objetivo. Es esencial abandonar esa pertinaz confusión.
ENVIADO POR SU AUTOR

SOLO 1 DE CADA 3 PESOS DE RECAUDACIÓN VA A LAS PROVINCIAS

La descentralización y el respecto por las autonomías locales es una tendencia global que bien instrumentada tiene enormes ventajas, además de ajustarse a lo que manda la Constitución Nacional. Pero planteos de este tipo pierden credibilidad cuando provienen de una administración que ha basado su gestión en la concentración y la arbitrariedad. Antes de pensar en trasladar la capital es necesario clarificar roles entre jurisdicciones nacional y provincial y sancionar un sistema coherente de coparticipación federal de impuestos.
La organización federal se basa en la descentralización de funciones y de recursos públicos. La regla básica es que el nivel central cumple los acotados roles que comprenden al conjunto de la población y las jurisdicciones locales (las provincias y los municipios, para el caso argentino) tienen la mayor parte de las responsabilidades que involucran la atención a los ciudadanos dentro de sus límites geográficos.
Bajo esta lógica, la Constitución Nacional asigna a la Nación las relaciones internacionales, la defensa nacional, la justicia federal, la educación superior y ciencia y técnica, la seguridad social y la infraestructura interprovincial (energía, comunicaciones y transporte interurbano). Las provincias y municipios son responsables de las funciones estatales más importantes desde el punto de social, tales como la educación básica, la salud pública, la infraestructura urbana, la promoción y la asistencia social, la seguridad y la justicia provincial.
Para un adecuado funcionamiento de esta organización es clave que los recursos públicos sean distribuidos de forma coherente con la asignación de roles entre jurisdicciones. En este sentido, los datos de la Secretaría de Hacienda muestran que:
En el período 1994 – 2000, el 37,9% de los recursos públicos nacionales iban a las provincias, de los cuales 32,0 puntos porcentuales se dirigía por mecanismos automáticos y 5,9% por mecanismos no automáticos.
En el período 2001 – 2009, el 36,7% de los recursos nacionales iba a las provincias, de los cuales 27,6puntos eran automáticos y 9,1 puntos no automáticos.
En el período 2010 – 2014, el 35,8% de los recursos nacionales van a las provincias, de los cuales 26,7puntos son automáticos y 9,1 no automáticos.
De estos datos oficiales se destacan tres hechos muy relevantes. En primer lugar, la desproporcionada cantidad de recursos que capta la Nación ya que apenas 1 de cada 3 pesos de la recaudación se distribuye a las provincias. En segundo lugar, que esta desproporción no es reciente, aunque se ha profundizado en la última década. En tercer lugar, que es cada vez más preponderante la porción de los recursos que se distribuyen a las provincias por mecanismos no automáticos, es decir, por criterios arbitrarios.
Las provincias tienen la mayor parte de las responsabilidades pero no cuentan con los recursos, mientras que la Nación tiene los recursos pero no es responsable de los principales servicios sociales. Se trata de un esquema irracional e ineficiente porque genera superposiciones, vacíos y dilución de responsabilidades. ¿Qué función cumple un ministerio de educación nacional que no administra escuelas? En la práctica, justifica burocracia e interfiere en la gestión provincial, por ejemplo negociando el salario docente cuando el 90% de los salarios lo pagan las provincias. ¿Qué rol cumple un ministerio de salud nacional de quien no dependen los hospitales? Básicamente interferir en la gestión provincial de la salud pública, por ejemplo distribuyendo dispositivos anticonceptivos sólo entre algunas provincias. Con estas superposiciones e incoherencias ambas jurisdicciones tienen excusas para eludir responsabilidades por los pobres resultados alcanzados.
La descentralización y el respeto por las autonomías locales es una tendencia global que bien instrumentada tiene enormes ventajas. Es más democrático y participativo porque acerca la gestión de los recursos públicos a la gente. También más eficiente porque evita burocracia y facilita el control social. Por el contrario, la centralización como la que sufre la Argentina facilita la administración autoritaria del Estado, promueve la burocracia, la falta de pertinencia del gasto, la discrecionalidad y la corrupción. Un testimonio muy ilustrativo es el escándalo con los planes de viviendas (una responsabilidad provincial) instrumentado desde la Nación a través de una fundación ligada a los derechos humanos.
Lo más importante no es mudar la capital sino terminar con el centralismo. Es decir, volver a los criterios constitucionales de asignación de responsabilidades y distribución coherente de recursos impositivos en función de los roles de cada jurisdicción. El resultado de este proceso debe ser un nivel central concentrado en funciones estratégicas y las provincias y municipios gestionando y rindiendo cuentas por los resultados. Sólo bajo estas condiciones resulta pertinente cambiar la localización geográfica de la capital.
FUENTE: PUBLICADO EN IDESA -  www.idesa.org - Enviado por mail

EL CONFLICTO DE LA DEUDA EXTERNA IMPACTÓ EN EL CAMPO ARGENTINO

El conflicto de la deuda externa, con una durísima batalla entre el país y los fondos buitre, elevó la incertidumbre y la especulación financiera y eso amplió la brecha cambiaria entre el dólar oficial y el blue, lo que impactó de lleno en el campo en los últimos dos meses.
Así lo explicó a NA el jefe del Departamento de Economía de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Julio Calzada, quien junto a la economista Florencia Matteo efectuó un análisis de la problemática a la que se enfrenta el sector rural.
"El dólar oficial aumentó un 2 por ciento en 60 días y el dólar informal medido a través del dólar bolsa creció un 17 por ciento. Cuando se incrementa la brecha cambiaria, el productor presume que va a haber una devaluación y no vende la mercadería rápidamente con lo cual el Gobierno ve afectada las reservas", manifestó.
Por otra parte, la expansión de la brecha cambiaria encareció los insumos importados que utiliza el productor y también subieron las tasas de interés de los créditos destinados a la producción agrepecuaria.
"Eso se suma a que hay bancos que no le están prestando plata al productor. Todo va a afectar el mes que viene la siembra de maíz y de soja", dijo Calzada a NA.
En definitiva, al analizar cómo había impactado en el campo el problema de los holdouts también surge que hay una serie de variables que no dependen directamente del problema de la deuda, y que afectan la actividad en el campo.
En esos 60 días los precios locales del maíz, el trigo y la soja tuvieron leves bajas a pesar de que se dieron fuertes caídas en los precios del Mercado de futuros de Chicago.
Calzada los llama los "60 días de Griesa", un proceso que empezó cuando el lunes 16 de junio, la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos decidió no tomar el caso y dejó firme la sentencia del juez de Nueva York, Thomas Griesa.
En ese período se registraron bajas entre el 16 y 20 por ciento en la soja, el maíz, el trigo, la harina y aceite de soja, además a nivel internacional en esos 60 días hubo un fortalecimiento del dólar frente al euro lo que generalmente hace descender el precio de los granos mundiales.
Además se dio un descenso del precio del barril de petróleo del 10 por ciento y esto afecta al valor del biodiésel y su materia prima el aceite de soja.
"En ese período los productores vendieron 8,3 millones de toneladas, igual que el ciclo anterior a pesar de que este año la producción de soja es mayor", relató Calzada.
En definitiva nada tiene que ver el problema doméstico de los "holdouts" con la caída en los precios internacionales de los productos que exporta Argentina.
"El inconveniente es que este factor se suma a nuestros problemas domésticos donde el tema central es la falta de divisas", reafirmó el especialista.
Ocurre, según su visión que "estamos inmersos en el viejo y recurrente problema que tiene y ha tenido nuestro país de sufrir periódicamente- la denominada restricción externa de la economía".
Las reservas internacionales del Banco Central desde fin de mayo de 2014 a fin de julio de 2014 muestran un incremento de algo menos de 500 millones de dólares.
Eso tiene que ver con el productor del campo porque en el primer semestre del año por lo general se produce la mayor liquidación de divisas producto de las exportaciones agropecuarias y agroindustriales y esta vez no fue así.
Para Calzada es un interrogante lo que pueda suceder en el segundo semestre del año, ya que Argentina necesita entre 12.000 y 14.000 millones de dólares anuales para importaciones de gas y combustibles.
A eso hay que sumarle las importaciones de otros insumos y bienes y los requerimientos de pago de los servicios de la deuda mientras que otro tema que no socorre al agro argentino es la recuperación que ha tenido el dólar frente al Euro en los últimos sesenta días.
El 16 de junio de este año la relación euro-dólar era de 1,3568, el 20 de agosto de 2014 fue de 1,3266: "Aunque muy moderado el cambio, siempre la firmeza del dólar colabora para bajar los precios internacionales de los granos".
Por último, "hay que reconocer que la aparición del tema de la deuda y los "holdouts" no ayuda ni colabora a revertir los inconvenientes que viene sufriendo la macroeconomía argentina: menor nivel de actividad económica, alta inflación, retrasos salariales, desempleo en alza, fuerte presión tributaria, falta de inversiones extranjeras y nacionales directas, disminución del superávit comercial, déficit fiscal, entre otros", manifestó.

ENVIADO POR PREGÓN AGROPECUARIO  http://www.pregonagropecuario.com/cat.php?txt=5613#S1ljFGydmRTDRJ24.99

Las vidas sencillas de algunas grandes mentes

Por James E. Miller
¿Qué hace falta para cambiar el mundo? ¿Se necesita iniciar una revolución intelectual como Martín Lutero? ¿Se debe asesinar en nombre del igualitarismo, al estilo de Josif Stalin? ¿Es posible crear una diferencia llevando una vida humilde?
Una reseña de un nuevo libro por el editor literario del New York Times, Dwight Garner, invocaba estas preguntas existenciales. Al reseñar una biografía de Harper Lee, la huraña autora del clásico Matar a un ruiseñor, Garner no queda demasiado impresionado. No es que le decepcione la capacidad de Lee para contar historias, sino que la novelista de Alabama lleve una vida sin casi acontecimientos. El libro que Garner alaba (The Mockingbird Next Door, de Marja Mills) retrata a Lee como una eremita sureña despreocupada con una debilidad por la comida rápida barata. Garner no se preocupa por ocultar su disgusto, al escribir:
The Mockingbird Next Door evoca en mi mente sobre todo imágenes tristes. Ms. Lee tiene un sitio habitual en McDonald’s, donde va a tomar café. Come ensaladas para llevar de Burger King en las noches de cine. Cuando pesca, usa salchichas como cebo.
Todos estos gustos ordinarios, completamente estadounidenses irritan sin límites a Garner. En Matar a un ruiseñor hemos sido testigos del dilema moral del racismo institucionalizado en los estados sureños. La bella escritura de Lee da vida a la historia de Atticus Finch, Tom Robinson y “Boo” Radley. El libro fue enormemente alabado, ganado el premio Pulitzer en 1961. La novela sigue considerándose un clásico de la literatura estadounidense.
El hecho de que Lee continúe llevando una vida sencilla en la sombra contrasta con cómo se consideran por lo general los autores de obras emblemáticas. Ernest Hemmingway era un personaje tempestuoso y épico, famoso por su gusto por actividades masculinas. Charles Bukowski vivió como su alter ego Henry Chinaski: un borracho mujeriego con tendencia a desmayarse.
Por el contrario, Harper Lee no recurre a la bebida o la promiscuidad sexual. Parece perfectamente dispuesta a vivir a “plena luz” en el pequeño pueblo de Monroeville, Alabama. Aún así, Garner está terriblemente decepcionado, una sensación que supongo que se debe a alguna visión idealista de la humanidad.
El plácido estilo de vida de Harper Lee puede resultar falto de acontecimientos, pero su obra es prueba de que la monotonía sigue pudiendo producir lo extraordinario. ¿Qué tiene esto que ver con el austrolibertarismo? Los hombres que desarrollaron los fundamentos teóricos de la praxeología, la metodología individual y la deducción lógica en lo que se refiere a la economía, tampoco decidieron llevar vidas grandiosas.
Ludwig von Mises fue uno de ellos. Como principal teórico del método austriaco de pensamiento económico, Mises fue una vez un intelectual apreciado en Viena. Con el auge del nazismo llegó la amenaza de persecución, ya que Mises era al tiempo de etnia judía y un ferviente defensor del capitalismo de libre mercado. Se vio obligado a huir a Estados Unidos y estuvo en una precaria situación económica hasta que Henry Hazlitt le consiguió un puesto docente adjunto en la Universidad de Nueva York. Nunca obtuvo un puesto oficial en la facultad de la Universidad y le pagaban a través del filantrópico Fondo Volcker. En este tiempo, Mises escribió un obra maestra, La acción humana, junto con obras menores como Gobierno omnipotente y Burocracia. Aunque ya era el autor de obras importantes, como Socialismo y La teoría del dinero y del crédito, estas nuevas propuestas le proporcionar poco prestigio entre la academia ortodoxa. Cuando Mises murió en octubre de 1973, sus allegados eran, según el economista y biógrafo Jörg Guido Hülsmann, “solo un pequeño círculo de admiradores y discípulos”. Desde este grupo de aliados intelectuales estrechamente unidos, las ideas de Mises han alcanzado desde entonces una mayor audiencia en todo el planeta.
Mises llevó una vida extraordinaria, pero no porque buscara una vida salvaje e inestable. Su expatriación fue una acción necesaria, no algo deseado. Si hubiera permanecido en Europa, probablemente habría seguido esforzándose por refutar la eficacia del socialismo y la planificación centralizada. Mises era, según la mayoría de los relatos, un hombre humilde, pero determinado, que alcanzó logros intelectuales que deberían avergonzar a muchos otros hombres.
Murray Rothbard es otro miembro de la tradición de la Escuela Austriaca que dejó una gran impronta en millones de personas al tiempo que rehuía la buena vida. Desde el principio, su obra se vio ensombrecida por economistas que seguían patrones más ortodoxos.
A principios de la década de 1960, Rothbard escribió tres obras importantes. Su obra maestra, El hombre, la economía y el estado es un trabajo riguroso de pensamiento económico, mientras queAmerica’s Great Depression es con mucho una de las mejores y más ajustadas explicaciones de la mayro recesión económica en la historia estadounidense. Y The Panic of 1819, la tesis doctoral de Rothbard, sigue siendo ampliamente considerada como la explicación definitiva de ese evento. Rothbard escribió estas tres obras monumentales mientras enseñaba a alumnos en una oscura universidad conocida como Politécnico de Brooklyn.
Estos tres libros siguen enganchando al lector moderno. Al contrario que los trabajos y libros de texto normalmente atribuidos a la ciencia lúgubre, Rothbard escribía de una forma, como decía Gary North, que comunicaba “ideas complejas en un lenguaje accesible para cualquiera que tenga alguna comprensión de la causa y efecto económicos”. Después de una verdadera biblioteca de escritos, la enorme producción de Rothbard de polémicas y tratados continúa inspirando hoy. De vez en cuando, lo que constituye la prensa económica ortodoxa le mencionará. No siempre de forma positiva, pero persiste el hecho: el marco intelectual de Rothard y su prodigiosa enorme obra sigue siendo una fuerza a tener en cuenta.
Por lo que cuentan, la vida personal de Rothbard estuvo marcada por un insuperable sentido del humor y la camaradería con pensadores similares. Durante mucha de su carrera intelectual, vivió en un pequeño apartamento en Brooklyn. Todos sus invitados cuentan la calidez de Rothbard y su esposa cuando les acogían. No solo había muchas discusiones intelectuales en la morada de Rothbard, sino también actividades ligeras, como juegos de mesa y ver películas. No era socialismo caviar ni un extraño comportamiento desviado. Era un placer divertido, casi burgués, nada masivo o impresionante. Y aún así, desde la atmósfera de un placer humilde vino una tour de force intelectual que continúa influyendo en el debate intelectual.
Mises y Rothbard son ejemplos de lo que puede considerarse una vida modesta que produce un fruto notable. Como Harper Lee, dedicaron sus dones para la escritura a una tarea mayor que ellos mismos: esclarecer razón y moralidad. Sus logros fueron grandes, incluso cuando sus egos eran pequeños. Marcaron una diferencia para sin cocina de cinco estrellas o viajes en primera clase. Ojalá su camino sea uno que otros aspiren a seguir.
FUENTES: Publicado en el Instituto Mises Hispano - http://www.miseshispano.org/2014/09/las-vidas-sencillas-de-algunas-grandes-mentes/

domingo, 31 de agosto de 2014

El idealismo armado

hgPor Horacio Giusto 
En un repaso histórico objetivo, el accionar de la organización guerrillera “Montoneros” responde claramente al terrorismo, entendiéndolo como una sucesión de actos violentos premeditados, destinados a infundir un temor general en la sociedad, a los fines de coartar la libertad e imponer un determinado régimen político.
Es preciso y oportuno contextualizar brevemente los hechos que dieron lugar a la reivindicación contemporánea del terrorismo y la violencia. Argentina entre 1853/1860 y la década de 1930 gozaba de un sistema liberal que le permitió ingresar al mercado internacional en base a su modelo agroexportador y la seguridad jurídica interna que proponía; ante tal situación, la masa inmigrante europea se vio atraída a invertir su esfuerzo en esta tierra. Posteriormente, el caudillo popular carismático de Juan Domingo Perón llega al poder en 1943, rodeado de una clase política heterogénea, aglutinando un poder sobre las masas que le permitiría direccionar la ética de la sociedad hacia su mejor parecer. La diversidad de pensamiento político en el poder, en sí mismo no implicaba un conflicto sustancial, salvo que el Partido Justicialista, como todos sus adherentes, siempre quiso vanagloriarse con cualquier ideología que les permitiera conservar el control del erario público. A partir de esta era comienza la división social argentina en un abismo insuperable; tal es así, que un sector de la militancia justicialista destruía templos de la Iglesia Católica mientras que otros funcionarios de turno intentaban realizar acuerdos internacionales con la firma “Rockefeller”.
Este vaivén ideológico y ético se sostuvo y profundizó con el arribo de tesis propias del marxismo-leninista. Existió un accionar armado destinado a subvertir el orden institucional republicano que intentaría aniquilar toda forma de resistencia a su idealismo. Es destacable que este accionar terrorista se dio primordialmente en períodos democráticos, lo que demuestra una clara incongruencia cuando se realiza un revisionismo parcializado sobre las décadas pasadas.
El “entrismo” marxista se realizaría tanto en lo ideológico como en lo combativo. El Partido Justicialista albergó a muchos líderes montoneros, varios de los cuales se reunieron con Perón durante su exilio en Madrid. Estos ejércitos irregulares se sintieron cómodos respondiendo al caudillismo provincial y enarbolando bandera que reivindicaran al ser “nacional y popular”.
Las “cárceles del pueblo”, las torturas atroces en búsqueda de doblegar conciencias quedaron en la total impunidad, lo que demuestra que cada gobierno sucesivo al de facto no tuvo una visión integral de las tesis “humanistas”. Las organizaciones terroristas coaccionaban para tomar el control sindical, hacerse de expropiaciones de terrenos privados e ingresar a los fondos de las bancas privadas; ergo, toda su lucha se resumía en obtener recursos financieros.
Hector J. Cámpora, el dentista presidenciable a pedido de Juan D. Perón, como principal acto de gobierno, liberó a todos la casta terrorista, más de mil terroristas condenados y otro tanto más de delincuentes comunes, lo que dotó de una gran fuerza a la autodenominada “Causa Peronista” o “Evita Montonera”.
La ruptura pública el 1º de mayo de 1974 de Perón con su “formación especial” sólo sirvió para acrecentar el accionar terrorista durante un gobierno democrático. Esta coacción social por medio de la violencia y la barbarie actualmente es reconocida, alentada, difundida y reivindicada por el Partido Justicialista en todos sus estratos (basta citar como ejemplo que la Legislatura de la Provincia de Córdoba aprobó en su mayoría, excepto un voto en contra y una abstención, la promulgación del día “córdobazo y las luchas populares”, omitiendo toda mención a los 14 muertos, los heridos, los robos, las violaciones, y todo el desmán vandálico que originaron los grupos subversivos).
La historia de Argentina se vio marcada por el secuestro, martirio y asesinato del Teniente General Pedro Eugenio Aramburu, quien fuese Presidente Provisional de la República y ayudara al reestablecimiento de las prácticas democráticas; sin embargo, este trágico suceso se encuentra proscripto de toda mención pública por parte del oficialismo. Así también se mantiene impune el hecho acaecido entre el 10 y 11 de agosto de 1974, cuando secuestrasen al mayor Argentino del Valle Larrabure, quien tuvo que tolerar 372 días de cautiverio agónico, por cuanto la barbarie cobarde y vil del terrorismo no pudiese doblegar su espíritu. Igualmente terrible fue la matanza entre argentinos el 20 de junio de 1973 en Ezeiza, por el complot para asesinar a Perón en un palco de las inmediaciones, situación que fue permitida por Héctor J. Cámpora y su Ministro del Interior, Esteban Righi, quienes paralizarían el actuar policial previamente a su llegada.
Queda demostrado que somos una sociedad que con el paso de los años sigue eligiendo al partido político que más asesinos albergó. Estos hechos, como tantos otros, han quedado en el olvido, ya que desde una visión filosófica, recordando la teoría de justicia de Locke, el Estado al no promover la recomposición del orden moral alterado, está permitiendo el avasallamiento del individuo. Traducido al proceso judicial contemporáneo, el Estado argentino al no investigar el terrorismo armado que atentó contra la Patria está legitimando tal accionar, por cuanto no genera una disuasión general a tal conducta.
A decir de Vladimir Illich Ulianov (Lenin), “la sustitución del Estado burgués por el Estado proletariado es imposible sin una revolución violenta”. El embate terrorista es intrínseco al actuar político del marxista, aunque bien es sabido que su batalla ideológica proliferó más que el armado, por cuanto las masas suelen sentir cierta repulsión al peligro de perder la vida por una falacia política como es el socialismo. Desde este punto es entendible que el denominado partido “peronista” diese cobijo a tantos líderes leninistas, por cuanto al movimiento justicialista se lo define por la constante tendencia a aliarse con cualquier ideología que le permita sostener en el poder gubernamental. Al momento de romper alianzas, las facciones subversivas incrementaron el alzamiento armado con civiles y militares, y siempre en pugna de un rédito económico.
Actualmente se sostiene desde el aparato estatal una fuerte arenga a realzar aquel espíritu combativo. Es el mismo Estado que solo promueve una acción judicial parcial sobre los hechos ocurridos en aquella época, y es el mismo Estado que indemniza a centenares de asesinos, violadores, torturadores y traidores.
Solo queda concluir entonces, ante la revisión histórica de los hechos anteriores al año de 1976, si estos jóvenes eran idealistas, ¿POR QUÉ PREDICABAN SUS IDEAS CON BALAS Y NO CON LIBROS?
Fuente: LIBRE http://www.libertadyresponsabilidad.org/?p=1029
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Soluciones N°1 - Abudara Binni: En Argentina no todo es igual, hay una minusválida y otra de riqueza

Publicado el 29/08/2014 Walter Gazza conductor del programa "Soluciones" entrevista al Dr. Oscar Abudara Binni, médico Psiquiatra y psicoanalista y al Prof. Mauricio Jorge Yattah titular de "Un mundo un pueblo" analizaron las dificultades económicas y sociales actuales y la falta de representación de los delegados con cargo en el congreso que no nos representan y el posible cambio a través de la participación en las comunas. Para mas información ingresar a: www.tarjetatei.com.ar Categoría Activismo y ONG Licencia Licencia estándar de YouTube
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PERSPECTIVAS PARA EL ÚLTIMO CUATRIMESTRE

Todos –o casi todos- los indicadores macroeconómicos están visiblemente deteriorados y las medidas que han tomado los decisores de Política Económica, hasta ahora, aparecen favoreciendo más que mitigando, una inestabilidad que será cada vez mas pronunciada en lo que resta del año.-.
Por: Lic. Juan Ignacio Lozano (*)
Las variables más importantes de la macroeconomía ya no responden a las intenciones del Gobierno. Las medidas que se toman, lejos de mitigar los daños producidos por la inflación, el déficit público, el deterioro externo y el atraso cambiario, entre otros aspectos, parecen generar más inestabilidad aún en las variables fundamentales.-
La inflación no ha dejado de ser un problema preocupante al que el Gobierno le asignó insuficiente importancia. El déficit público, también en fuerte expansión, no solo fue generando ahogo financiero para el Tesoro, sino que fue empujando al BCRA a tomar medidas cada vez más firmes y potentes para controlar la consecuente expansión de la masa monetaria, por encima del 30% anual desde hace, al menos, cuatro años. La inflación mensual anualizada cae a partir de enero pese al crecimiento en la tasa de expansión del circulante monetario. Se esterilizó fuertemente a partir del aumento de tasas para que el remanente de dinero no se vaya al “dólar blue”. Esta es una medida transitoria por que se agota con el tiempo si el ritmo de expansión monetaria no se atenúa. Cuando se comenzaron a reducir las tasas de interés se generó una instantánea presión sobre el valor informal del dólar que no dejó de aumentar. De este modo, y si no ocurre ningún evento ocasional, este año terminará con una tasa anual de inflación entre el 35% y el 40% “fogoneada” por el financiamiento monetario del déficit público que el Gobierno no ha podido- o no ha querido, o ambas cosas- contener. El desgaste en el valor de la moneda, además, promueve una fuga de capitales que, poco a poco, va desgastando el stock de Reservas Internacionales.-
El valor de la divisa es, sin lugar a dudas uno de los indicadores de stress de la economía argentina por estos días. Todo remanente de ingresos se va a dólar y la imposibilidad de comprar libremente a valor oficial genera que se desplace operatoria al mercado informal. Desde que se llevó acabo el control cambiario el Gobierno no hizo absolutamente nada con miras a desmantelar un mecanismo que pretendía controlar pero que no podía ser permanente. Cuando se destruyen paulatina pero constantemente las herramientas de conservación de valor –como la moneda- los agentes económicos buscan refugios sólidos.-
La brecha entre el dólar oficial y el informal tocó un curioso y no reducido piso en Abril- 30.43%- cuando la tasa de interés se encontraba aun en un nivel superlativo (+-25%). Desde ahí y hasta la fecha, la diferencia entre un valor y otro no deja de aumentar. Hoy está alrededor del 65%. Esto muestra el poco control que el Gobierno, una vez más, tiene respecto a algunas variables fundamentales. La coyuntura relativa a la problemática de la deuda sin renegociar, no hizo más que aumentar la inestabilidad de muchas variables generando más presión y aumentando la brecha cambiaria, además de nerviosismo en los agentes. Así cabe esperar que un valor de $15 en el mercado negro hacia diciembre no sea descabellado.-
La madre de la mayoría de los problemas es la escasez de Reservas. Después de un nivel record hacia medidas de 2011- alrededor de U$S52.000 millones- las Reservas Internacionales se encuentran en una meseta que se sostiene por los impedimentos para realizar importaciones. Con alrededor de U$S28.900 millones en la actualidad, la fuga de capitales se acentúa. Al no poder tomar crédito en el exterior para cubrir los descalces financieros y mantener estático el escaso saldo comercial, la posición del BCRA para respaldar la política cambiaria se reduce constantemente y desnuda la falta de una estrategia clara y planificada al respecto. Se estima que en diciembre, los dólares en el BCRA serían aun menos que los existentes en la actualidad. La tendencia es claramente descendente, y posiblemente, las reservas sean menores a U$S25.000 millones.-
Es difícil explicar la situación actual a partir de las medidas de política económica que se han tomado y de una estrategia tan errática. No se atisba el objetivo último del gobierno y este desconcierto se transmite a los mercados día tras día. Esta coyuntura es necesario analizarla ponderando, además, el escaso nivel de reservas, el alto ritmo de crecimiento monetario y el consecuente incremento de la tasa de inflación; el cada vez mas exagerado déficit fiscal y un dólar que ya tiene entidad y voluntad propia. Los mercados financieros son altamente volátiles en los momentos más críticos. Éste es uno de ellos.-
La economía real no está ajena y en los últimos meses del año anterior comenzó a mostrar signos de debilidad. La tasa de crecimiento del producto será 2% negativa este año como piso, y esto implica despidos y reducción en la fuerza del consumo como motor de la economía. Los signos de la realidad permiten vislumbrar un escenario de poca estabilidad a lo que hay que sumarle la conducta, bien consolidada del Gobierno, de tomar medidas altisonantes y sorpresivas. Esto borra las posibilidades de previsión y vuelve más difuso el futuro cercano. Promueve que el refugio del dólar sea un buen paliativo para muchos.-
(*) Lic. en Economía - Consultor en Agronegocios
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Disenso N°19 - La personalidad y sus variantes desde la filosofía.

Publicado el 28/08/2014 Silvio Maresca entrevista a María cristina Roth, profesora de filosofía univesitaria en Trelew, Provincia de Chubut. incursionan sobre la personalidad y sus variantes desde la filosofía. Categoría Activismo y ONG Licencia Licencia estándar de YouTube
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EL PRINCIPIO CRISTIANO DE NO AGRESIÓN

Por el Dr. Gabriel Zanotti
(Tomado de una parte de un next book mío).
¿Es la “propiedad absoluta”, como “propiedad de sí mismo” contraria al Cristianismo?
No, porque el principio de Rothbard[1] y otros liberarios, “de no agresión” (“no iniciar la fuerza contra otro”), el cual implica que el otro es “dueño de sí mismo”, tiene una versión compatible con la ley natural en el judeo-cristianismo. Y es la siguiente: por un lado, el punto de partida no podría ser más diferente, pues para Rothbard uno mismo es su dueño, pero para la tradición judeo-cristiana, donde se ubica ST, Dios es el dueño de cada uno de nosotros, que somos sólo administradores de los talentos por él recibidos. Pero ello, en la ley humana, con base en la ley natural, implica que, precisamente porqueDios es el dueño “del otro”, “yo” NO puedo avanzar sobre él y viceversa. Por ende es verdad que yo no soy mi dueño, sino sólo Dios,pero precisamente por eso, el otro no puede avanzar sobre mí. Esto es, la cuestión no es que somos dueños de nosotros mismos, sino que NO somos dueños de los demás.
En este sentido sí se puede decir que cada uno es, ante el otro, dueño de su propio pro-yecto de vida, dueño de su propia esencia individual, ante el otro; esencia individual que tiene una esfera invisible que nos rodea y en la cual cada persona se expande, y cada uno de nosotros puede “penetrar” e intersectar en la esfera del otro sólo con el consentimiento libre y voluntario (que se deriva de la inteligencia y voluntad) del otro, lo cual es otra manera de decir que todos nacemos con el deber originario de respetar la dignidad del otro. En ese sentido sí hay un sentido análogo de propiedad personal ontológicamente más profunda, que se expande “lockianamente” a nuestro cuerpo y al fruto de todos los proyectos personales. Pero ello no implica que el radio tan amplio que debe tener la propiedad privada de los medios de producción en el mercado pueda justificarsesin la referencia sanamente utilitaria a la cooperación social y el orden espontáneo como enseñan Hayek y Mises.
Por eso en nuestro artículo “Una renovada visión cristiana de la propiedad personal”[2], explicábamos que Benedicto XVI, para fundamentar la libertad religiosa, decía: “….El deber de respetar la dignidad de todo ser humano, en el cual se refleja la imagen del Creador, comporta como consecuencia que no se puede disponer libremente de la persona. Quien tiene mayor poder político, tecnológico o económico, no puede aprovecharlo para violar los derechos de los otros menos afortunados. En efecto, la paz se basa en el respeto a los derechos de todos. Consciente de ello, la Iglesia se hace pregonera de los derechos fundamentales de toda persona. En particular, reivindica el respeto de la vida y la libertad religiosa de todos. El respeto del derecho a la vida en todas sus fases establece un punto firme de importancia decisiva: la vida es un don que el sujeto no tiene a su entera disposición. Igualmente, la afirmación del derecho a la libertad religiosa pone de manifiesto la relación de todo ser humano con un Principio trascendente, que lo sustrae de la arbitrariedad del hombre mismo. El derecho a la vida y a la libre expresión de su fe en Dios no está sometido al poder del hombre. La paz necesita que se establezca un límite claro entre lo que es y no es disponible: así se evitan intromisiones inaceptables en el patrimonio de valores que es propio del hombre en cuanto tal”[3]. Obsérvese: “larelación de todo ser humano con un Principio trascendente, que lo sustrae de la arbitrariedad del hombre mismo”.
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[1] Rothbard, M.: The Ethics of Liberty, New York University Press, 1982.
[2] “Una renovada noción cristiana de la propiedad personal”, en Instituto Acton (versión on line), Mayo de 2007.
[3] L´Osservatore Romano Nro. 50, 15-12-06, p. 4. Itálicas en el original.

El Dr. Gabriel J. Zanotti, Es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA) y Doctor en Filosofía, por la Universidad Católica Argentina (UCA).Docente, escritor, articulista y conferencista internacional
PUBLICADO CON LA AUTORIZACION DE SU AUTOR

¡La vida por Cristina!

Por el Dr. Enrique Guillermo Avogadro
“El gobierno es como un bebé. Un canal alimenticio con gran apetito en un extremo y ningún sentido de la responsabilidad en el otro”. Ronald Reagan
Realmente, doña Cristina merece un fuerte aplauso. Amén de conservar el centro del escenario, y mediante una módica suma en subsidios a los colectivos, desactivó el paro de la UTA y, con esa pequeñez, consiguió quitar mucha visibilidad a la protesta que, el jueves, realizaron las CGT Azopardo y Azul y Blanca, la CTA opositora y un variopinto abanico de organizaciones y partidos de izquierda. Por la noche, esa reducción en el impacto visual que generó la presencia de transporte público, permitió que la discusión acerca de las trascendentes razones que motivaron la medida se transformara en una televisiva guerra por porcentajes de éxito o fracaso.
La verdad es que quedó confirmado que la primera preocupación de los argentinos hoy es la pérdida del empleo, en medio de una recesión imparable, especialmente porque el Gobierno no tiene un plan para combatir la inflación (es más, no hace más que incentivarla) y, aunque consiguiera pergeñarlo, carece de lo esencial: la confianza pública; sin ella, no hay plan que pueda tener éxito.
Además, la Presidente consiguió que el plenario de comisiones del Senado firmase un dictamen, que será llevado al plenario en los próximos días y seguramente aprobado con la mayoría automática de la que dispone, y que, en la práctica, hará caer a nuestro país en desacato a las sentencias de la Justicia de Estados Unidos, que tanto don Néstor (q.e.p.d.) como la propia Presidente escogieron para reestructurar la deuda; lo más curioso –e irritante- es que el Gobierno se había comprometido hace pocos meses, cuando intentó que la Corte Suprema norteamericana reviera los fallos de primera y segunda instancia, a cumplirlos a rajatabla si la resolución le resultaba desfavorable.
La declaración del desacato –un delito en todas las legislaciones- producirá algunas consecuencias graves pero, por ahora, desconocidas. Creo muy difícil que la Argentina, como nación soberana, pueda ser sancionada de algún modo, más allá de los innegables problemas que traerá aparejada la imposibilidad de acceder a los mercados de capitales de la principal plaza financiera mundial. Pero me pregunto (y sugiero que, antes de convertirla en ley, los legisladores reflexionen sobre el tema) qué puede suceder con los funcionarios argentinos.
Si entendemos que las personas jurídicas –el Estado argentino es una de ellas- no cometen delitos (lo hacen las personas físicas que los administran), los responsables del desacato –la Presidente excluida, por su inmunidad- podrían ser pasibles de condenas que, eventualmente, llevarían a su pedido de captura internacional. ¿Se imagina usted aBambino Kiciloff, a Coqui Capitanich y a tantos otros condenados a no traspasar nuestras fronteras?
El proyecto contiene, como siempre en la etapa kirchnerista de la Argentina, gato encerrado. Su artículo 1° convalida todo lo actuado en los canjes de deuda de 2005 y 2010; esta última está siendo investigada por la Justicia por el negocio que se habría generado entre Guita-rritaBoudou y una consultora –Arcadia- que, desde ambos lados del mostrador, dictó las condiciones de la reestructuración, haciendo un enorme negocio por la disposición de información privilegiada. En buen romance, se trata de una ley de auto-amnistía para el primer escalón del Estado, pues todos sabemos que aquí nadie hace nada sin el visto bueno de la familia imperial.
Sin embargo, la noticia de la semana, que pasó casi desapercibida, fue la declaración pública de la Juez Servini de Cubría, que investiga los nexos entre el tráfico de efedrina y el Gobierno; recordemos que los laboratorios implicados financiaron la campaña de doña Cristina. La Juez dijo que, si no le respondían brindando la identidad de los funcionarios que hicieron o recibieron llamadas de los contrabandistas, estaba dispuesta a allanar la Casa de Gobierno. Ya las sospechas que involucran al ex Jefe de Gabinete y actual Senador por el FpV, Anímal Fernández, son vox populi hace mucho tiempo. De concretarse la escandalosa medida anunciada, repercutirá fuertemente sobre la actual campaña electoral, trastocando tal vez el orden de prelación de los candidatos, además de complicar más la imagen de la Argentina en el mundo.
Llamó mucho la atención que uno de los fiscales federales más prestigiosos, hasta ahora, no instara la acción penal –lo cual llevó al sobreseimiento de la causa- contra Bóvedas Báez, aduciendo la falta de pruebas en la denuncia de haber transformado la caja fuerte de su sótano en bodega; lo extraño, es que existen declaraciones de obreros que hicieron ese trabajo, y fotos y filmaciones que daban cuenta clara de los hechos. Por eso, cabe preguntarse si Marijuán no habrá sido objeto de amenazas tan irresistibles (¿sobre su familia, quizás?) que lo hayan obligado a dictaminar como lo hizo; en este país de mafias en que nos hemos convertido, todo es posible.
En otro orden de cosas, también me pregunto si la desaparición de las computadoras de un automóvil de Guita-rrita, utilizado en la oportunidad por su novia, fue en realidad un auto-robo. Si así hubiera sido, el Vicepresidente tendría la excusa ideal para extorsionar a doña Cristina, en una tentativa de garantizar su impunidad ante el siniestro panorama que ofrece su situación judicial, aduciendo que los grandes secretos que posee estaban en los artefactos “desaparecidos”. El propio vehículo involucrado puso a Boudou bajo una nueva sospecha, que está siendo investigada en los tribunales de Comodoro Py, ya que podría ser parte de la coima que se le habría pagado por la compra de 19 autos de alta gama, sin licitación, cuando era Ministro de Economía.
Volviendo a los temas económicos, sigue llamando mi atención la inacción y el silencio de los “presidenciables” frente a la monumental crisis que está golpeando a la Argentina, exclusivamente debida a la mala praxis gubernamental, a cargo de Bambino y su equipo de niñatos inexpertos. Parecen, todos, no percibir que los problemas se profundizarán, y mucho, durante los dieciséis meses que restan hasta diciembre de 2015, complicando al sucesor: aumentará el déficit fiscal, se disparará la emisión de dinero, las reservas caerán, se profundizará la recesión, crecerán los problemas energéticos, se incrementarán la pobreza y la indigencia, caerá el empleo, se depreciará más el peso, y nos aislaremos, aún más si cabe, del mundo civilizado.
Todos esos factores, que el Gobierno se empeña en ignorar no llevarán a una crisis de iguales características que la del 2001, ya que el endeudamiento externo –si se arregla de algún modo la crisis de losholdouts- es sensiblemente menor que entonces y los bancos, por ahora, no tendrán problemas con los escasos depósitos en dólares y, ante una eventual corrida bancaria de pesos, siempre existirá la máquina de imprimir. Pero será, a mi entender, mucho más grave.
Basta, para coincidir, recordar que, cuando Fernando de la Rúa abandonó la Presidencia, disponíamos de una importante capacidad industrial y energética ociosa y de uno de los sistemas de comunicaciones más adelantados, mientras que hoy todo eso es cosa del pasado: hemos perdido el auto-abastecimiento energético y dependemos cada vez más de las importaciones de combustibles; la infraestructura caminera, portuaria y ferroviaria, que ya eran pobres, han colapsado; somos el país más atrasado en tecnología telefónica y electrónica de la región; el equipamiento de las fuerzas armadas ha dejado de existir; la salud y la educación pública se han deteriorado enormemente; el narcotráfico ha proliferado, patrocinado desde los más altos niveles del Estado, y nos ha convertido en el mayor consumidor de cocaína y de drogas sintéticas de la región y en el segundo exportador; los índices de pobreza e indigencia, después de la década más favorable de nuestra historia en términos económicos, son similares a los de 2000; tenemos un fenomenal problema con la deuda, y, para colmo de males, el precio de la soja continúa cayendo en los mercados internacionales, complicando todavía más el panorama financiero de los próximos meses y años.
De todas maneras, la principal herencia maligna que dejará el kircherismo será, sin dudas, la peor división social que recuerde nuestro pasado reciente; para compararla, deberíamos retroceder hasta los 50’s o 70’s. Será difícil, como lo demuestra que aún no se hayan sanado las heridas del último período mencionado, cerrar la brecha de odio que don Néstor y su viuda nos legarán.
Resta saber si ese odio que emana desde la Casa Rosada hacia una ciudadanía que no ha entendido los relatados logros de la pareja permitirá que la inevitable transición sea pacífica o violenta. Esa es la cuestión, de cara a los próximos años.
Bs.As., 31 Ago 14
Enrique Guillermo Avogadro Abogado
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Facebook: Enrique Guillermo Avogadro
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sábado, 30 de agosto de 2014

El mercado imperfecto

http://www.atlas.org.ar/images/autores/14.jpgPor el Dr. Gabriel Boragina 
Columnista
Un lector critica mi definición de capitalismo en los siguientes términos:
"Por principio, no me gustan las definiciones. El Capitalismo, como cualquier otro Sistema, ha ido evolucionando con el paso del tiempo, porque las circunstancias han cambiado."
Siguiendo el criterio de este lector, tendríamos que postular el cierre definitivo o clausura de la Wikipedia. Pero naturalmente con ello no sería suficiente. Además, también tendríamos que postular el cierre definitivo de la Real Academia Española. Y enviar a la hoguera todos los diccionarios y enciclopedias del mundo. Con todo, no creo que mediante estos procedimientos pudiéramos acabar con las definiciones que no le gustan a nuestro amigo lector. Claro que no.
Con el tiempo he aprendido que cuando alguien me dice que "no le gustan las definiciones", en realidad lo que me está queriendo decir es que lo que no le gustan son mis definiciones y en cambio le gustan sus definiciones. Como veremos, cuando analicemos como continúa su mensaje el lector en cuestión, nos daremos cuenta que también es su caso. Lo que no le gusta a este lector es mi definición, solamente porque contradice la de él, que obviamente le gusta más.
Pero notemos como continúa su crítica este lector. Dice seguidamente a lo anterior esto:
"Vivimos en un mundo en el que se adora al Mercado".
Para refutar esta falsedad me permito -inmodestamente- citar un párrafo de mi libro Socialismo y Capitalismo, donde digo:
"Catalácticamente; el mercado es un proceso de intercambio de valores y no mucho más que eso en esencia, proceso en el cual, intervienen millones de personas, virtualmente todo el mundo y dentro del cual, los valores intercambiados no son necesariamente materiales, en el mercado, se truecan valores (por definición, inmateriales) que recaen sobre objetos materiales o inmateriales, en última instancia; y como bien han subrayado los economistas austriacos, todos los valores transados en el mercado son inmateriales, algo que un antiliberal niega, sea por ignorancia o bien por pura maldad." (ob. Cit. Pág. 293)
Un poco más abajo digo:
"....si estudiar el complejo mecanismo de funcionamiento del mercado puede llevar algún tiempo y una cierta dosis de preparación y especialización, entender qué es el mercado no requiere un esfuerzo análogo, como ya hemos explicado; allí donde hay dos personas y se verifica un intercambio, por minúsculo e insignificante que sea, allí ya tendremos un mercado, toda persona que consume, que produce, que demanda o que oferta cualquier cosa, está formando parte del mercado, con lo cual, difícilmente pueda hablarse de "excluidos" del mercado, y –nuevamente digámoslo- que el mercado no excluya a nadie no implica otorgarle facultades sobrenaturales ni divinas; todos formamos parte del mercado en la medida que cumplimos alguna o todas de dichas actividades, ocurre que no se puede estar "fuera" del mercado, como no es posible que haya personas que estén "fuera" de la sociedad. Claro que, otra cosa será hablar de cuál será el nivel de satisfacción y de vida de dicha sociedad; pero sea que hablemos de sociedades ricas o pobres, ambas siempre lo serán o no, pero invariablemente dentro de la estructura del mercado." (ob. Cit. Pág. 296)
Como percibimos, a través de los párrafos transcriptos, no tiene ninguna clase de sentido decir que "se adora al mercado".
Tal quedó plasmado en las citas de mi libro, el mercado no es otra cosa que la palabra mediante la cual designamos el proceso por el que la gente hace intercambios entre sí. Estos intercambios se efectúan por necesidad (o -mejor dicho- para satisfacer una necesidad) y no por "adoración". Nadie compra un par de zapatos porque "adore" entregarle su dinero al zapatero. Ni el zapatero compra el pan porque "adore" darle ganancias al panadero. Si vamos al caso, sería más "adorable" poder tener de todo sin necesidad de comprar ni vender nada, es decir tener todo gratis. Desde este punto de vista, el mercado no tendría nada de "adorable". Se trata -como tantas veces dijimos- simplemente de un mecanismo de intercambio entre personas. Nadie "adora" al mercado. Se podrán "adorar" los productos que en este mercado se producen, pero no almercado en sí mismo. La importancia del mercado no reside en que sea o pueda ser objeto de "adoración".
Continúa nuestro lector de esta manera:
"Creo en los mercados como herramienta y no creo en el Comunismo ni en el Populismo".
Como recordaremos al comenzar nos dijo que no le gustaban "las definiciones". Pudimos inferir que, lo que en realidad quiso decir fue que no le gustaba mi definición de capitalismo, sino la suya (que por cierto tuvo buen cuidado en ocultarla o callarla, aunque podemos imaginarla). Pero cuando dice que no cree en el comunismo ni en el populismo (ignoramos el porqué las letras capitales en ambos vocablos) ello implica que reconoce como diferentemente definidos los términos "capitalismo-comunismo-populismo". Si estas tres palabras no estuvieran definidas de manera diferente, las tres deberían significar la misma cosa para el crítico lector, pero es evidente que no usa las tres como sinónimos. Ergo, las define de manera separada, con lo que él mismo se autoinvalida cuando -en contrario- afirma que "no le gustan las definiciones". De hecho, está usando definiciones, está definiendo... claro, a su gusto y a su manera. Pero define. Al menos, lo hace cuando distingue entre "capitalismo-comunismo-populismo".
Y sigue, el amable lector, así:
"pero no es cierto que los mercados se autoregulen"
Y ya que el lector define (aunque lo niegue) recordemos que, según la definición de mercado (conforme la Escuela Austriaca de Economía en varios de sus autores) esta palabra sólo designa a un mínimo de dos y un máximo de infinitas personas realizando intercambios. ¿Tiene sentido decir que las personas que intercambian no se pueden "autoregular"? Es más, ¿tiene sentido decir que estoy impedido de "auto-regularme" cuando voy a comprar al supermercado? En realidad, tanto el lector como yo y todos estamos "auto-regulados" cuando vamos al supermercado. Lo que nos "auto-regula" es la cantidad de dinero que tengamos al momento en nuestras billeteras (o saldos en las tarjetas de crédito). Si yo no pudiera "auto-regularme" cuando voy a comprar, sería un comprador compulsivo, gastaría todo mi ingreso, y en poco tiempo me quedaría en la miseria.
En este sentido, el mercado me "auto-regula" en cuanto a lo que gano (que no es más que una cierta cantidad) y lo que gasto o puedo -mejor dicho- gastar (que necesariamente tiene que ser siempre una cantidad inferior a la primera).
Y cierra su comentario, nuestro amable lector, con esta frase:
"entre otras cosas porque no existe el mercado perfecto"
Esta especie de humorada la hemos refutado cientos de veces. ¿Alguien puede creer que en un mundo imperfectoexisten cosas "perfectas", por ejemplo, un mercado? Ningún liberal pro-capitalista creyó ni creerá jamás en "mercados perfectos".
Pero en realidad, quienes se quejan de que los mercados son imperfectos están asumiendo que, los que -según ellos- deberían regular los mercados (es decir, los burócratas estatistas) son "por" definición "perfectos". En suma, quienes se consideran "perfectos" son precisamente los que se quejan de que los mercados son imperfectos. O sea, todos quienes discrepen con ellos son "por definición" imperfectos. Y "perfectos" serian los que "se dan cuenta" que los mercados sonimperfectos. F. A. v. Hayek dio como título a su último libro el nombre de este síndrome: La fatal arrogancia. Cuidémonos pues de los que acusan a los mercados de imperfectos, ya que ello implica que ellos -o quienes ellos designen en su lugar- serán aquellos a quienes señalen como "perfectos" para controlar, no sólo los mercados sino a todos nosotros.
Tener que explicar todas estas cosas indica, a las claras, la poca idea que se tiene en general de lo que es tanto el capitalismo como el mercado.