jueves, 26 de marzo de 2015

Demasiado ricos para caer

Por KIKE VáZQUEZ
En los años previos a la crisis financiera se generaron beneficios multimillonarios: no solo en el sector inmobiliario, sino a lo largo de toda la economía; y no sólo en España, sino a lo largo del mundo entero. Beneficios que en gran parte acabaron en los bolsillos del 1% más rico de la población (el porcentaje es irrelevante, podríamos decir el 5% o 10%, o simplemente la parte alta de la sociedad). ¿Deberíamos entonces optar por políticas que fomenten la reducción de la desigualdad para salir de la crisis? No sé la respuesta pero, si alguien esperaba que ocurriese, tengo malas noticias: los ricos fueron los grandes beneficiados de la precrisis… y también lo serán de la postcrisis.
Más allá de focos ideológicos y pasando por alto las posibles causas de la desigualdad (tecnología, globalización, r>g…) podemos afirmar que la parte alta de la sociedad es la más beneficiada con las medidas económicas llevadas a cabo por los diferentes gobiernos para salir de la crisis en la que estamos inmersos. Y es que, al tratarse de una crisis financiera, gran parte de las medidas desarrolladas tienen como finalidad hacer funcionales a los mercados e intermediarios financieros, de forma que es la parte alta de la sociedad quien primero nota los efectos de la intervención.
Algo que, estemos de acuerdo o no, tiene cierto sentido. Sin unos mercados e intermediarios que funcionen correctamente difícilmente podrá llegar el dinero a la economía real y, por tanto, difícilmente podrá beneficiarse nadie si antes no se benefician unos pocos. Este es quizá el enfoque más extendido: un enfoque en donde se produce un beneficio indirecto y colateral, siendo el fin último ayudar a la economía real y al conjunto de la sociedad. Pero ¿y si no fuese así?¿Y si el enriquecimiento de la clase alta no fuese un efecto colateral, sino el objetivo principal?
Suena a discurso trasnochado e incluso ‘conspiranoico’, lo sé. ¿Gobiernos tomando medidas para favorecer deliberadamente a la clase alta? Al fin y al cabo los gobiernos deben de ser elegidos, y en democracia cada persona tiene un voto (aunque pueda ponderar distinto), por lo que necesariamente las políticas llevadas a cabo deben ser beneficiosas para muchos si no quieren que los echen de la silla (aunque finalmente dichas políticas puedan ser perjudiciales).
Quizá en nuestro país eso de que se tomen medidas para favorecer a unos pocos nos resulte factible, véanse los numerosos casos de corrupción que nos asolan, ¿pero sería posible a nivel global? ¿Gobiernos a nivel global gobernando para una élite? Y es ahí cuando, o creemos en cierta ‘conspiración’, sea más o menos elaborada, o simplemente descartaremos que suceda tal cosa o lo limitaremos a hechos puntuales. Pues bien, por aportar más puntos de vista al debate, hoy traigo una teoría nada ‘conspiranoica’ que encaja perfectamente con lo descrito. Es posible que los ricos se hayan vuelto tan ricos que salir de la crisis no sea posible sin beneficiarlos directamente, porque ellos son la mayor parte del consumo, de la inversión y de casi todo.
La idea proviene de dos artículos de Bond Vigilantes (“If you want to generate economic growth then encourage the rich to spend” 24-02-15 y “Falling consumer and oil prices may not provide the boost to growth many are expecting” 20-03-15), basándose el primero de ellos en un paper del FMI (“The Rich and the Great Recession” 16-12-14). Dicho documento afirma que aproximadamente el 10% más rico de la población fue el responsable de los vaivenes que se produjeron en el consumo durante la Gran Recesión, y no la clase media como hasta el momento se creía.
Recordemos que el consumo es lo que genera crecimiento (aunque a largo plazo deberá ser sostenible y, por tanto, acorde a la renta y la productividad). Muchos autores afirman que fue la clase media quien en los últimos años dejó de ahorrar y comenzó a consumir y endeudarse todo lo posible, generando unboom y posterior caída cuando la continuación del modelo resultó inviable. En general dicho comportamiento se achaca de una forma u otra a la falta de autocontrol, derivada de la facilidad para endeudarse creada por el sistema. Vamos, que los financieros tentaron a la clase media y esta cayó, provocando una posterior crisis motivada por el excesivo endeudamiento.
Pero según los enlaces propuestos, la teoría de que la falta de ahorro de la clase media provocó la burbuja es falsa. Argumentan que, en el caso estadounidense, teniendo en cuenta que el 10% más rico controla el 85% de la riqueza financiera, es la clase alta quien genera los ciclos económicos. Por ello, ¿cómo deberían estimular los políticos la economía: favoreciendo a quien no tiene capacidad de influir en el ciclo o favoreciendo a quien sí la tiene? Si además de una posible respuesta pensamos en el tradicional cortoplacismo de la política, obtenemos una respuesta nítida: dados los niveles de desigualdad existentes, para que la economía funcione, nada mejor que favorecer a los ricos.
¿Recuerdan cuando Bernanke nos hablaba del wealth effect de la QE? Esto es, el teórico aumento del consumo que se produce cuando los activos financieros aumentan de precio. Dicha teoría parece un dislate en un mundo ‘normal’, pero tiene todo el sentido si son los ricos quienes generan los ciclos económicos y quienes poseen la mayor parte de la riqueza financiera. En ese caso, si beneficiamos a la clase alta favoreciendo la subida de los mercados, si es posible que aumentemos su confianza y consumo… y que generemos una recuperación. Cíclica y que no va en absoluto a la raíz del problema, pero recuperación al fin y al cabo… y el que venga detrás que arree.
Además, ¿alguien se imagina a algún pobre gobierno local solucionando uno de los problemas más complejos que tiene la sociedad actual? Quizá simplemente, aunque quisiesen, no pudiesen ir a la raíz del problema y su única alternativa sea favorecer a la clase alta para que empuje en el ciclo económico. Y cuando más favorecidos, más poder, y más inevitable seguir favoreciéndolos. Hasta quellega un punto en el que los ricos se hacen demasiado grandes para caer, la rueda ya no puede parar de girar. Y por si alguien lo duda, ese punto ya lo hemos rebasado hace años.
La clase media ve como se reduce su renta (fruto de la tecnología, de la globalización… el motivo no está claro, el resultado sí), al mismo tiempo que sus gastos aumentan. ¿Deflación? Para quien quiere comprarse una pantalla plana o un móvil quizá, para quien necesita electricidad, agua, educación, comida, transporte, sanidad… para esas personas no existe caída de precios sino todo lo contrario. No es extraño que una de las conclusiones del estudio del FMI es que existe una sorprendente correlación entre desigualdad y bajo ahorro. A priori podría parecer que a más ricos más ahorro y más recursos para invertir, si bien la realidad es que a más desigualdad más difícil es para casi todo el mundo ahorrar.
Nadie está en contra de las diferencias, porque somos diferentes. Y de que funcione la meritocracia (a poder ser real y no basada en ser meritoriamente corrupto). Nadie está en contra de esos empresarios que con su visión y su esfuerzo generan prosperidad para todos. Y tampoco me gustaría que esto se interprete como una crítica a los ‘ricos’, porque eso sería tan estúpido como despreciar a los ‘pobres’ por el hecho de serlo y justificarlo con argumentos clasistas varios. Pero, al final, todos vamos en el mismo barco y a todos nos conviene un mundo mejor, por lo que cerrar los ojos ante la debilidad de la clase media, dando el problema por imposible, no nos llevará a una solución. Quizá sí a un problema mayor.
FUENTE: http://blogs.elconfidencial.com/mercados/perlas-de-kike/2015-03-26/demasiado-ricos-para-caer_734785/?utm_source=www.elconfidencial.com&utm_medium=email&utm_campaign=Boletines+ElConfi

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